lunes, 10 de mayo de 2010

¿No hay tiempo para el encuentro?









Ellos se atraen, se quieren, no hay terceros en discordia, a veces no hay chicos, ni aparentes problemas económicos, familiares de salud.
Aparece como al pasar, como algo no tan significativo, como algo natural, el trabajo. De hecho lo es, es natural.
Ella trabaja en 2 lugares, él sale a las 6 o 7 y llega a las 18 pero ella no está, va al club u otra actividad y cuando ella llega, él ya preparó la comida, cenan miran TV (abrazados quizás) pero la energía no da para más, y ya se comienza a mirar el reloj como si éste empezará a marcar la cuanta regresiva hacia su tan antipática alarma matinal.
La actividad laboral muchas veces nos consume no solo la energía dispuesta para el trabajo, también atenta contra la libido y hasta con la energía vital.
No comemos bien, “como parada y a las corridas”, “no voy al baño en todo el día, porque si no estoy en mi casa no puedo”, “estoy contracturada por la posición de trabajo”, “tengo migrañas por la computadora o por trabajar en lugares sin luz natural”, “en mi trabajo no se si es de día o de noche, o si llueve afuera”, algo de esto les suena conocido??
No lo percibimos pero en ocasiones nuestra vida en el ambiente laboral se lleva mas de lo que creemos, con las horas contratadas para la tarea y al final, el precio que se paga por la función, termina siendo bastante bajo en comparación con lo obtenido.
No todos los trabajos son inadecuados, pero lamentablemente muchos si lo son.
Entonces la vida sexual se pone en juego en pulseada con el crecer económicamente, profesionalmente etc.
Por supuesto que estas son facetas de la vida importantes, pero en la pareja tendrá que haber una comunicación muy franca y clara sobre lo que sucede.
Es muy importante que ambos hablen de lo que pasa con franqueza y sin miedo.
Se evita así la típica conducta de encontrar culpables a lo que sucede. “Yo lo haría pero es ella que siempre busca excusas”, o “es él que no me seduce, llega de mal humor y no me motiva, todavía que estoy cansada…”
El enfrentar el problema, conocerlo y comprenderse mutuamente es un punto de inicio necesario e imprescindible.
Luego, en conjunto, encontrar un espacio para la intimidad que ambos entiendan posible y agradable.
Un encuentro en la ducha antes de dormir, o una relación rápida en la cama, o caricias que brinden placer en el sillón al mirar TV. Con límites posibles y con situaciones en que la energía sexual dé para cumplirlas entre semana, suelen ser buenas soluciones para sobrellevar el sobre trabajo.
El deseo se refuerza en si mismo y mantenerlo aunque sea en pequeñas porciones día a día es fundamental para la salud de la pareja.
Si en este momento de la vida no hay tiempo porque el desarrollo profesional es importante, encontremos un espacio para el placer con nuestra pareja en la medida de lo posible, pero no dejemos que desaparezca.
Al recuperar esos encuentros, todo cambia, están mas distendidos, la relación con la pareja mejora y hasta el ámbito laboral es mas llevadero.
Esto sucede porque el sexo en una relación es fundamental, es un tester del otro. Con el encuentro sexual, constatamos los sentimientos, la presencia de nuestra pareja en cuerpo y mente.

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